João Alves "Luvas Pretas"

João Alves "Luvas Pretas"

3 min de lectura

En su día el fútbol español  contaba en primera división con uno de los equipos con más tradición, la U.D. Salamanca. Por El Helmántico pasaron grandes jugadores y quizás uno de los emblemáticos haya sido João Alves.

Excelente centrocampista ofensivo, considerado el mejor jugador portugués de su generación, se ganó el apodo de "Luvas Pretas" por los guantes negros que solía usar durante todos sus partidos, ya fuera verano o invierno.

Nieto de un internacional portugués de los años 30, cuenta Alves que heredó esta peculiar tradición de los guantes negros de su abuelo, Carlos Alves. En un encuentro internacional frente a la selección española una aficionada se dirigió a su abuelo y le pidió que jugara con unos guantes negros que esta le regaló como amuleto de buena suerte; aquella tarde, Portugal conseguiría su primer triunfo ante los españoles.

De ahí en adelante Carlos Alves siempre jugó con guantes negros y antes de su muerte le pidió a su nieto que continuara usando dicho amuleto. Dos días después de su muerte, João Alves los usó por primera vez.

Formado en las categorías inferiores del Benfica, pasó por Varzim y Montijo en su etapa de desarrollo, pero fue en el Boavista donde maduró y empezó realmente a dar muestras del jugador que era.

Fueron dos campañas exitosas con los ajedrezados, donde conquistó dos copas de Portugal, consiguiendo un segundo puesto en la liga, lo que en aquella época fue su mejor clasificación.

Sus actuaciones a nivel local y con la selección nacional empezaron a tener eco fuera de Portugal. Europa se fijó en él y en 1975 figuró entre los nominados para el balón de oro. Todo un logro para un jugador que no jugaba en ninguno de los tres grandes de Portugal.

En tiempos en que la salida al extranjero era un proceso complicado, Alves se embarcó en una aventura que le llevó a la Unión Deportiva Salamanca, donde permaneció durante dos temporadas.

Fue elegido el mejor jugador de la liga española en 1977, dejando destellos de gran calidad. Especialmente recordado en Salamanca fue el gol que marcó en el Santiago Bernabéu y que supuso la victoria de los "Charros".

Recogió el balón en la frontal del área, apuntó al palo largo y allí puso el esférico, fuera del alcance de García Remón. Un gol de auténtico fuera de serie que levantó la grada de Chamartin. Se vieron pañuelos y aplausos, algo que la grada merengue no le dedica a cualquiera.

Jugador de gran clase y de una visión de juego extraordinaria. Se movía por la medular con gran soltura y excelente sentido de posicionamiento, haciendo ver lo difícil como algo sumamente sencillo.

Dicho talento no podía pasar desapercibido por mucho tiempo y la directiva del Salamanca empezó a ver como los grandes tocaban a la puerta de los despachos del Helmántico. Hubo un candidato que se posicionó enfrente de todos los demás y ese fue el Real Madrid; las negociaciones entre clubes iban viento en popa pero sucedió lo que nadie se esperaba, en un movimiento impensable en el fútbol actual ¡João Alves dijo que no!

La razón de dicha negativa no era otra que su deseo de ser campeón con el Benfica, equipo que llevaba en el corazón. Y así fue como Alves hizo las maletas de vuelta a Lisboa.

Fueron 4 épocas de águila al pecho, con un pequeño interregno de un año, no muy afortunado donde representó al PSG.

Con los "encarnados" se proclamó campeón nacional en dos ocasiones, por fin alcanzando un sueño que perseguía desde su niñez.

Después de su retirada ejerció la carrera de entrenador, alcanzando su punto álgido con la conquista de la Copa Portuguesa con el Estrela de Amadora, club de la periferia lisboeta.

Considerado uno de los mejores jugadores del fútbol portugués, Alves dejó una marca que sirvió de inspiración para infinidad de jóvenes de la época y para los de hoy en día que por boca de padres y abuelos no olvidan quién fue el "Luvas Pretas".

La memoria de tiempos gloriosos y la saudade forman parte del ADN de un país que vive su fútbol e idolatra a sus iconos con cierta pasión poética.

Su legado en el fútbol portugués es innegable.


Artículos Relacionados

Augusto Matine
2 min de lectura
Abel Xavier
2 min de lectura
Laurie Cunningham
5 min de lectura
Rommel Fernández "El Panzer"
4 min de lectura
Biri Biri de Banjul a Sevilla
3 min de lectura
Carlos "El Pibe" Valderrama
5 min de lectura

SUBIR