Gheorghe Hagi

Gheorghe Hagi

Otra entrega más de René Descartes, descartes irracionales.

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También conocido como el Maradona de los Cárpatos, hablar de Hagi es hablar de uno de esos jugadores que ponen a un país en el mapa futbolístico.

Formado en la cantera del Farul Constanta, Gica dio sus primeros pasos en el mundo del fútbol a orillas del Mar Negro, cerca de la ciudad que le vio nacer.

En Febrero de 1987 llegó al Steaua Bucarest, en principio para disputar un solo encuentro (¡Y qué partido!) contra el Dinamo de Kiev en la final de la Supercopa de Europa, donde marcó el único gol del partido de libre directo y logró convencer a la directiva quedándose en el equipo capitalino.

En Bucarest adquirió galones y logró que muchos de los grandes equipos de Europa se fijaran en él; cabe destacar que en aquella época, la incorporación de un jugador extranjero era un tema muy delicado y requería de una certeza casi absoluta ya que sólo se permitían 3 fichas por equipo.

Después de haberlo ganado todo en su país y de haber demostrado con creces su calidad (para remarcar, el subcampeonato de Copa de Europa contra el grandísimo e icónico AC Milan de Arrigo Sacchi en el Camp Nou) acabó recalando en el Real Madrid tras una destacada actuación en la Copa del Mundo de 1990, donde Rumanía estuvo a punto de apear a la Argentina de Maradona y Bilardo del campeonato.

Su paso por el club blanco fué un tanto irregular y pese a haber demostrado tener el nivel necesario para el club, su fuerte carácter y la llamada del Brescia, con Mircea Lucescu en el banquillo, hicieron que abandonara el club recalando en Italia. Aquella era una época dorada para el Calcio, la mayoría de clubs copaban sus cupos para extranjeros con jugadores estrellas del continente y Lucescu convenció al dueño del club lombardo para que hiciera lo mismo con jugadores rumanos de renombre.

Pasaron 2 temporadas sin mucho brillo en Italia y en el verano de 1994 ficha por el FC Barcelona de Cryuff tras una memorable Copa del Mundo en EE.UU. donde el elenco rumano (con jugadores como el mísmo Hagi, Belodedici, Popescu y Raducioiu entre otros) acarició las semifinales y dió detalles de excelencia futbolística con un equipo para la historia.

En la ciudad condal volvió a los fueros de la irregularidad, incentivado por sus pocos minutos de juego ya que al parecer, no era del agrado del entrenador holandés. Tras una floja temporada del FC Barcelona, donde el club comenzó a dar sus primeros bandazos de irregularidad después de años acumulando excelsas temporadas, Hagi no amplía su contrato y abandona el club el verano de 1996 para fichar por el Galatasaray turco; un año aciago donde curiosamente, también fué despedido Johan Cryuff faltando una cuarta parte del calendario para finalizar la temporada.

Estambul y Hagi firmaron un idilio de 5 temporadas donde el genio rumano desplegó, a mi parecer, su mejor versión. En Turquía afianzó a su club hasta una posición casi dictatorial en competiciones locales y además, consumó sus logros con un hito histórico, el primer campeonato Europeo para un club de su país con la Copa de la UEFA en el año 2000, formando una inolvidable dupla con Jardel en el ataque y elevando al nivel de leyenda tanto su nombre como el de su entrenador, Fatih Terim.

A continuación un video con sus mejores jugadas:

¿Y tú? ¿Le viste jugar? ¡Esperamos vuestros comentarios mas abajo!


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